Son antimicrobianos generalmente bactericidas que interfieren en la síntesis de la pared celular, debido a que se unen a receptores enzimáticos situados en la cara externa de la membrana bacteriana que llevan a cabo la transpeptidación de los polímeros de mureína. el resultado bactericida se debe a la inactivación de un inhibidor de enzimas autolíticas de la pared bacteriana (autolisinas) que lleva a la lisis celular. Las autolisinas son enzimas finamente reguladas que en condiciones normales de crecimiento participan en la renovación de la pared celular.
Los agentes antimicrobianos actúan por una serie de mecanismos, muy diferentes entre ellos y cuyos blancos se encuentran en diferentes regiones de la célula atacada. Las diversas regiones de ataque antibacteriano en general son consideradas:
Los antibióticos son de los pocos medicamentos que se emplean, a diferencia de otros, para curar enfermedades; son los más prescritos y los peor utilizados. después de los analgésicos, son los fármacos de mayor uso por los dentistas.1 generalmente su empleo está basado en un diagnóstico de infección y se utilizan comúnmente de forma empírica, teniendo un conocimiento previo no solo de su farmacocinética, farmacodinamia y toxicidad, sino también de la naturaleza de los microorganismos infectantes, del sitio de la infección, de la presencia de pus, de la edad del paciente, de algunas condiciones fisiológicas como el embarazo, del riesgo de alergia y del tratamiento concomitante con otros fármacos, entre otras circunstancias.
La terapéutica antimicrobiana comenzó hace más de 75 años, cuando en 1933 se introdujo el prontosil, un quimioterápico precursor de las sulfonamidas y aunque ya en 1928 se había descubierto la penicilina, no fue hasta enero de 1941 cuando con muchas limitaciones, ésta se administró por primera vez a un ser humano.3 posteriormente se incorporaron otros antimicrobianos: estreptomicina (1943); cloramfenicol (1947); tetraciclinas (1948); aminoglucósidos(años ’50); eritromicina (1952); vancomicina (1956); metronidazol (1959); meticilina (1960); ampicilina (1961); cefalosporinas (años ’60); cotrimoxazol (1969); fluoroquinolonas (años ’80) y el mundo pudo beneficiarse de una de las mayores contribuciones del siglo xx al tratamiento de enfermedades infecciosas.
Muchas infecciones odontogénicas menores pueden ser tratadas con antibióticos de espectro reducido y con drenaje del material purulento o incluso prescindiendo del antimicrobiano, mientras que el tratamiento de otras infecciones requerirá de antibióticos de cobertura amplia, y habrá ocasiones en que sea necesaria la administración conjunta de antibióticos para buscar sinergismo o potenciación en infecciones de mayor riesgo y para hacer frente a la resistencia que ofrecen los microorganismos infectantes. 7 muchos de estos son bacterias anaerobias, como prevotella intermedia, porphyromona gingivalis, fusobacterium nucleatum, peptostreptococcus micros, actinobacillus actinomycetencomitans y especies de eubacteriu m.8 el conocimiento de estas circunstancias puede hacer pensar que el acto de prescripción de los agentes antimicrobianos es uno de los ejercicios intelectuales más importantes que el cirujano dentista efectúa dentro de su práctica profesional.
En promedio, una boca adulta contiene más bacterias que toda la población humana en el planeta. En una “boca limpia”, de 1,000 a 100,000 bacterias pertenecientes a más de 300 especies bacterianas pueden adherirse a cada superficie dental. Otros estudios hablan de que la boca es el hábitat de hasta 1,000,000,000,000 microorganismos (10 a la 11 potencia) en 1 mg de placa dentobacteriana. Estos microorganismos pueden ser benignos o causar una variedad de enfermedades infecciosas oportunistas que pueden ir desde una garganta irritada hasta una meningitis. La protección para el desarrollo de enfermedades está generalmente dada por el sistema inmunológico de cada individuo. En el consultorio dental, tanto el paciente como el equipo de salud tienen que vérselas también con exposición a los microorganismos de la sangre y de la saliva. Para el equipo dental la protección se deriva del uso de protocolos asépticos efectivos, precauciones universalmente reconocidas y el uso de las vacunas accesibles (hepatitis b). En el caso del paciente, la protección apropiada está asociada con hábitos personales de higiene, dieta y estado inmunológico. Eltratamiento frecuentemente incluye el uso de antibióticos. La mayoría de los microorganismos de la flora bucal son inofensivos pero si la condición general del paciente está debilitada por alguna razón, las bacterias con una virulencia normalmente baja, pueden ser peligrosas. la microflorasubgingival es mayoritariamente anaerobia y la mayoría de las infecciones orales son causado por bacilos gramnegativos.después de extracciones dentales, tratamientos periodontales y tratamientos endodónticos se desarrolla bacteremia dentinogénica entre el 17% y el 100% de los pacientes. El grupo mejor conocido de bacterias son los estreptococos viridans gram positivo.
Se sabe que las células del endocardio y de los glomérulos reaccionan con los componentes estructurales del estreptococo viridans lo cual hace que el corazón y los riñones sean particularmente sensibles a la infección de este microorganismo en algunas enfermedades. La profilaxis antibiótica es una necesidad en este tipo de paciente antes de cualquier procedimiento que cause sangrado.
PACIENTES DE ALTO RIESGO ANTE LAS INFECCIONES DENTALES
Se considera que los pacientes con las siguientes condiciones son de alto riesgo por lo que la antibioterapia profiláctica es indispensable.
1. Enfermedades cardiovasculares
2. Enfermedades respiratorias obstructivas crónicas
3. Enfermedades reumáticas
4. Diabetes
5. Psoriasis
6. Artritis severa
7. Enfermedades renales inflamatorias crónicas (Síndrome de Crohn)
8. Cáncer
9. Medicación inmunodepresiva
10. Transplantados de órganos
11. Ancianos con enfermedades múltiples.
12. Mujeres con anticonceptivos
En estos pacientes se recomienda (de acuerdo a la AAE, 10/97):
Amoxilina, 3 g. 1 hora antes del tratamiento;
Alérgicos a la penicilina
Clindamicina, 600 mg oral 1 hora antes del tratamiento
Cephalexina, 2 g. oral 1 hora antes del tratamiento
Azithromicina o Clarithomicina, 500 mg 1 hora antes del tratamiento
¿QUÉ ANTIBIÓTICO PRESCRIBIR?
Cuando un paciente se presenta al dentista de práctica general con una infección, una serie de procedimientos deben seguirse:
Si se determina que existe supuración localizada y fluctuante, la incisión y drenaje, extracción del diente o el drenaje por el conducto debe realizarse inmediatamente.
Infecciones incipientes a moderadas (temperatura oral hasta de 38º C)
1. Amoxilina es la penicilina de elección por tener un espectro más amplio, ser más fácilmente absorbida, mantener niveles sanguíneos constantes y una vida media prolongada. Si no existe mejoría significativa a las 24 o 48 horas, la adición empírica de Metronidazol se considera razonable puesto que las cepas gramnegativas resistentes a la enzima betalactamasa pueden estar participando en la infección. (Amoxil, Deniren, Hidramox)
2. Otro antibiótico alternativo para infecciones odontogénicasmoderadas en paciente no alérgicos a la penicilina es Amoxilinacombinada con un inhibidor de la betalactamasa, tal como ac. clavulánico (Amoxiclav, Augmentin)
3. Muchos dentistas se preocupan por las reacciones alérgicas potenciales con el uso de la penicilina. A pesar de que siempre existe el riesgo con cualquier medicamento, es conveniente recordar que sólo una pequeña cantidad de pacientes (3 al 6% con uso del medicamento por vía oral) reaccionará desfavorablemente a la medicina.
Se ha sugerido substituir la penicilina por Clindamicina en estos casos o cuando la Penicilina ha resultado ineficaz. A bajas dosis es bacteriostático y se vuelve bactericida en dosis más elevadas. Tiene una excelente acción aeróbica y anaeróbica, pero algunos autores piensan que la Clindamicina debe ser reservada para infecciones muy severas debido a que tiene algunos riesgos importantes (colitis pseudomembranosa por sobrecrecimientodel Clostridium difficile) (Dalacín C, Clindex).
BIBLIOGRAFIA
1.- http://www.iztacala.unam.mx/rrivas/microbiologia4.html
2.- http://www.medigraphic.com/pdfs/adm/od-2012/od121g.pdf
3.- http://www.microinmuno.qb.fcen.uba.ar/SeminarioAntibioticos2.htm
4.- http://webcd.usal.es/Web/educativo/micro2/tema20.html
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